Protocolo Social

EL CHAMPAGNE Y EL COLOR DE RUSIA.
Los aportes de las mujeres al champagne

El color de las casas de San Petersburgo a principios del siglo XIX inspiró el color de las etiquetas del champagne de la viuda -la veuve– de Clicquot, llamada Nicole Barbe Ponsardin.

 “La Grande Dame” (el nombre de un famoso champagne) se debe a esta mujer emprendedora y no precisamente por su estatura física. Se dice que medía 1,47 mts. que se casó con el hijo del fundador del emprendimiento, Phillipe Clicquot, destinado a producir vino con espuma en una región donde la industria que predominaba era la textil.
François, el hijo que se casó con Nicole, murió de fiebre amarilla y la viuda se hizo cargo de los negocios en una sociedad donde la mujer no incursionaba en el mundo de los negocios.

En 1811 pone a la venta  110.000 botellas de ese vino espumoso, que era muy diferente del champagne actual porque era sometido a un proceso de decantación y remoción de restos después de colocado en una mesa o pupitre ” de remuage” y sometido a un proceso que ella inventó para que al inclinarlo, la botella y girarla  el sedimento precipitara y saliera para hacerlo más claro sin perder el burbujeo,  (algo que resulta hoy curioso, es que el burbujeo era considerado negativo y se trataba de evitar a veces sin éxito)  porque hasta ese momento era turbio.    25.000 de esas botellas estaban destinadas a entrar de contrabando al mercado ruso y después de ser usado  en una boda de la monarquía se adoptó como bebida oficial de esa corte.   Por esa época lanza el “Vino  del Cometa” porque coincidiendo con el paso de un cometa la cosecha es excelente  (marketing novedoso porque hay que imaginarse un mundo donde los medios se limitaban a la prensa escrita).

También adopta un lema comercial que difunde: “sólo una calidad, la primerísima”.

 Pese al bloqueo impuesto por Bonaparte  manda 10.550 botellas a San Petersburgo y ese vino de Champagne es el que todos quieren consumir (el boca a boca era la única publicidad utilizada).

Faltaban muchos años para que apareciera el “brut” .

En 1814 el mundo sacudido por las guerras napoleónicas era muy diferente, también los productos, la forma de producir, las comunicaciones, la publicidad y el mercado. 

Este artículo es también un reconocimiento al “empoderamiento” de una “Grande Dame” que no necesitó de decretos para ocupar un lugar ni aportar todo lo que aportó.

Embajador Dr. Luis Sica Bergara

(Agosto, 2004)